
Por: Mabel C. Béjar
Mucho se habla del voto latino en estas elecciones y del impacto que podría tener en la reñida contienda que se avecina. Se dice que los "latinos" generalmente votan Demócratas, aunque en el 2000 y el 2004, respaldaron a Bush hijo. Se dice también que aunque Hillary es la que mas popularidad tiene entre "los latinos," McCain corre el riesgo de perder la elección (a pesar de ser el favorito en estos momentos) simple y sencillamente por ser Republicano (una palabra que supuestamente hace sudar frió de horror a "los latinos"). No importa que John McCain sea uno de los más intachables políticos que han aspirado a la Casa Blanca. No importa que sea un verdadero héroe, que soportara cinco años de cautiverio y torturas en Hanoi como prisionero de guerra (y que rechazara la oportunidad de ser liberado antes por no querer dejar atrás a sus compañeros). Ni siquiera importa que McCain sea el co-autor de la ya fallida legislación McCain-Kennedy, una reforma migratoria que hubiese puestos a los doce millones de ilegales en el país en camino a la ciudadanía americana. Hay que olvidar todas estas impresionantes credenciales porque el pobre es - ¡que horror! - ¡Republicano!
Creo que el afán por convertir a la comunidad latina en un gran bloque de votantes es ridículo y a la vez siniestro. Los latinos en Estados Unidos somos tan diversos como los mismos países de donde provenimos y de donde vinieron nuestros padres y abuelos. Es cierto que tenemos lazos en común que nos unen: una misma lengua con decenas de variantes, un aprecio por la buena comida y la familia, que generalmente van de la mano, un delirio por el fútbol (aunque con excepciones) y una afinidad casi biológica por la música, que forma gran parte de nuestras vidas. En muchos casos, existe también una religión, la católica, que es en general un elemento cultural más que religioso. Todos estos elementos nos unen y nos hacen sentirnos mas cerca uno del otro en estas tierras donde existen un sin numero de etnias, colores y culturas viviendo en armonía.
Pero así como la población votante de Estados Unidos varia tremendamente en sus preferencias de acuerdo al nivel educativo, económico, geográfico, etc,etc, así también varían las posiciones políticas de "los latinos" en este país. Los cubanos por ejemplo, ya sean cubanos exiliados de la época de la revolución o recientes refugiados, tienden a tener una visión política enmarcada por su cercana experiencia con la tiranía y dictadura de Fidel. Muchos de ellos todavía tienen familiares en Cuba de quienes escuchan lo dura que es la vida en la isla y de las injusticias de vivir en un país que se ha convertido en la granja personal de los Castro. Para estos latinos, una política exterior dura contra el comunismo es imprescindible. La experiencia de McCain, que recuerda haber sido torturado por verdugos cubanos enviados a "ayudar" a la revolución comunista de Vietnam, lo acerca bastante a esta comunidad de exiliados que siguen viviendo en carne propia el dolor de no poder regresar a la patria. No sorprende entonces que McCain obtuviese tan buen puntaje en las primarias en Florida, enclave de la comunidad Cubana en el exilio.
Los puertorriqueños y dominicanos son un grupo de inmigrantes muy diferente (aunque técnicamente, los puertorriqueños no son inmigrantes, sino ciudadanos americanos del Estado Asociado de Puerto Rico). En primer lugar, estos grupos están bastante establecidos, al menos en el área de Nueva York, para ser considerados inmigrantes. A diferencia, ellos se consideran una minoría étnica antes que inmigrantes. Por lo tanto, no estoy muy segura de que el tema de la inmigración tenga mucho impacto en el voto de estos grupos. Lo que si parece tener impacto es el tema racial. Estas comunidades tienen una mezcla racial muy diferente a los centroamericanos por ejemplo, en el que la raza negra es más prominente. En algunos blogs que he leído, se comenta el sentimiento de ofensa que tiene esta comunidad cuando se habla de que "los latinos" no quieren a Obama por ser negro. "Como si ser negro y latino fuesen mutuamente exclusivos" dice una blogger. Por lo tanto, si McCain no logra captar los votos de estos latinos, no será por el tema de la inmigración, sino más bien por el tema racial, o quizás la fuerte alianza Demócrata de estas comunidades, las que volcaron su apoyo a Hillary Clinton en sus dos candidaturas al Senado y en la primarias Demócrata.
Por su parte los mexicanos forman un bloque bastante distinto a los anteriores y entre si. Existe una gran diferencia entre los inmigrantes recién llegados (muchos de los cuales son ilegales o residentes sin derecho al voto) y los mexicanos de segunda, tercera y hasta cuarta generación, muchos de los cuales ni siquiera hablan ya el español. Si bien es cierto que la cultura común y cercanía racial puede hacer que aquellos más asimilados y votantes, hagan causa común con los ilegales y adopten una postura pro-inmigración en las elecciones, esto no es necesariamente seguro. Dependiendo de donde se encuentren estos latinos, puede haber factores que los alienen de la causa del ilegal.
En las ciudades fronterizas, el constante flujo de inmigrantes ilegales ha causado un impacto negativo tanto físico como emocional. El año pasado vi el documental "Crossing Arizona" que narraba el problema de la inmigración ilegal en esa parte del país donde la frontera es mas porosa y el cruce mucho mas peligroso. Se estima que el flujo del tráfico de personas de Mexico a Estados Unidos por esta zona es de hasta 4,500 por día. Algunos mueren de sed e insolación tratando de cruzar el brutal desierto bajo temperaturas de más de 45C. Sin embargo, la gran mayoría logran pasar y atraviesan propiedades ajenas en donde acampan, dejan basura y excrementos, destruyen corrales y estructuras en estas propiedades. Para los que recuerdan como quedó el parque Tupac Amaru cuando alojaba a los refugiados cubanos del Mariel, les dará una idea de cómo quedan los terrenos de estos propietarios, muchos de los cuales son también latinos. Es como si a diario llegasen cientos de refugiados a estos pequeños poblados lo que naturalmente causa estrés, reduce los valores de las propiedades, resulta en más actividad policial y otros desajustes. Para los residentes de esta zona el problema de la inmigración ilegal no es algo teorético, es real y afecta sus vidas de una manera directa.
Existen además muchos otros grupos de latinos cuyo voto puede ser influenciado por otros factores. Aquí en el área de Nueva York, existe una gran comunidad Colombiana. No se que porcentaje de ellos sean ciudadanos, pero supongo que un buen número. La comunidad Colombiana esta en estos momentos muy disgustada con el partido Demócrata por el boicot que le han hecho al TLC entre EE.UU. y Colombia, firmado hace mas de dos años. Ambos candidatos demócratas, llevados por los vientos proteccionistas de la pronosticada recesión, se han mostrado renuentes a apoyar la ratificación del acuerdo. Esto podría ser suficiente para que este grupo decida votar Republicano en Noviembre. Como vemos, lograr el apoyo de "los latinos" en estas elecciones no es algo fácil, ya que la diversidad entre nosotros es tal que no existe una formula mágica para que cualquier candidato logre ganarse nuestro voto.