
Por Mabel C. Béjar
A partir del dia de hoy, cientos de parejas gay contraerán nupcias en California, después que la Corte Suprema de ese estado determinara no se puede limitar el matrimonio solo a los heterosexuales. Los votantes de ese estado habían aprobado en el año 2000, una ley que dictaba que el matrimonio solo podía contraerse entre un hombre y una mujer. Parejas homosexuales tenían la opción de una "asociación domestica," una situación legal alternativa diseñada para darle a las parejas gay prácticamente los mismos derechos legales que obtienen las parejas heterosexuales casadas. Aparentemente, este método alternativo no era suficiente para el movimiento gay, pues se quejaban de ser discriminados y comparaban su situación a la de Afro Americanos y las leyes segregacionistas del Sur. Esta victoria es celebrada abiertamente hoy por la comunidad gay. La famosa presentadora y actriz Ellen DeGeneres esta planeando públicamente la boda con su novia, la también actriz, Portia DiRossi. Sin embargo, los votantes de California podrían tener la última palabra. Se planea una propuesta en las elecciones de Noviembre para enmendar la constitución, que especificaría que el matrimonio tan solo puede ocurrir entre un hombre y una mujer.
¿Pero tiene validez la decisión de la Corte Suprema de California? Eso depende de cómo uno interprete la constitución. Aquí caben dos filosofías contrapuestas. La filosofía "conservadora" interpreta la constitución, así como cualquier otro texto jurídico, en una forma literal. El significado aparente de las palabras manda. "Todos los hombres son creados iguales..." es entonces consistente con una interpretación que concluye que la constitución prohíbe la discriminación racial. "Todos los ciudadanos tienen derecho a la misma protección ante la ley" lo cual sostiene la conclusión de que una ley que trata a unos ciudadanos de una forma y a otros diferente, viola la constitución.
La otra filosofía sostiene que la constitución es un documento que debe evolucionar con los tiempos. La constitución "viviente" se adapta a los tiempos modernos y adopta nuevos significados de acuerdo a la situación. Hasta cierto punto esto tiene sentido, pues si el texto dice "todos los hombres," no podemos concluir que las mujeres no están protegidas por la constitución. Sin embargo, bajo esta filosofía de interpretación, la Corte Suprema Federal halló el derecho al aborto en "las penumbras escondidas" del derecho a la privacidad y determinó que la vida humana, desde el punto legal, puede ser terminada antes del tercer trimestre. No importa que los que redactaron la constitución eran hombres profundamente religiosos que jamás hubiesen imaginado que su documento sería utilizado para legalizar el aborto. La intención original del los redactores no manda. Es tan solo uno de los factores a considerar.
En lo personal, me parece que el matrimonio gay no representa un gran peligro a la integridad familiar, que es el argumento de los oponentes. La homosexualidad es hoy mucho mas aceptada y aunque siempre habrá aquellos que la consideran inmoral, las leyes no pueden estar basadas en los prejuicios de unos cuantos. Reconocer el matrimonio gay es aceptar lo que ya ocurre - que millones de homosexuales en este país mantienen relaciones monógamas muy similares al matrimonio. Tampoco creo que reconocer el matrimonio gay resulte en una epidemia gay. Sin embargo, el que sea practico y justo reconocer el matrimonio gay no debe llevarnos a leer mensajes ocultos en la constitución. Este es justamente el camino que los activistas gay han tomado porque es mas fácil convencer a unos cuantos jueces que al electorado en general. Funcionó con el aborto que es ahora un derecho federal (lo que quiere decir que los estados no pueden prohibirlo). Si embargo, en una verdadera democracia, este debate debería resolverse en las urnas. Dejemos que cada estado decida mediante el voto (como lo hizo California en el año 2000) si desea legalizar o no el matrimonio gay. Claro que "hallar" el "derecho" al matrimonio gay en la constitución de California resulta semejante atajo. Y si se "hallara" en la constitución federal, ya no habría debate que hacer pues solo una enmienda constitucional a nivel nacional podría sobrepasar el poder de la Corte Suprema, algo muy difícil de lograr.
Pero volviendo a la decisión del estado de California, los magistrados determinaron que la ley que limitaba el matrimonio a parejas heterosexuales violaba la constitución de California porque impedía el derecho a formar una familia. La misma corte admitió que la "asociación domestica" daba a las parejas homosexuales prácticamente los mismos derechos que a las parejas heterosexuales casadas. Es decir, la corte no era llamada a determinar si las parejas gay tenían menos derechos legalmente. Lo único en cuestión aquí era si el término "matrimonio" podía limitarse tan solo a parejas heterosexuales. Sorprendentemente, la corte determinó que la constitución de California, redactada en 1849, prohíbe hacer esta distinción porque niega a las parejas gay la misma "dignidad" y "respeto" que a las parejas heterosexuales. Más aun, la corte explicó que no existía ningún interés poderoso en mantener el significado tradicional del "matrimonio" y que tener el término alternativo para los gay los convertía en "ciudadanos de segunda clase." Entonces, la Corte Suprema ha tirado por la ventana siglos de tradición bajo los poderosos argumentos legales de "dignidad" y "respeto." De ahora en adelante, cuando un hombre diga que es casado, no se le debe preguntar por su mujer, ya que corremos el riesgo de ofenderlo en caso de que tenga un marido. ¡Vaya mundo al revés!