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El cielo estará azul en Pekín |
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Agosto 2008 |
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26 de Abril, 2008
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C. Hildebrandt, Prdista Peruano - Análisis Polític |
Por: Roberto Felipe
¡Cómplices del MRTA al descubierto! –grita “La
Razón”. ¡Son unos miserables encubre-terroristas! –ulula Lourdes
Alcorta.
¡Es hora de investigar a las ONG que se ensañaron con Fujimori!
–clama Carlos Raffo–. Y añade: ¡Es hora de saber la verdad!
¡Nunca se
había visto tal unanimidad en el Congreso! –abona un locutor de RPP recordando
su etapa de biógrafo apologético de Fujimori (también lo fue de un textilero con
prontuario, pero, en fin, nadie es perfecto).
¡Aprodeh es el brazo
político del MRTA! –afirma un columnista que fue conspicuo en el canal-acequia
de Vicente Silva Checa y Jorge Morelli.
No es que la Inquisición haya
vuelto. Las que han vuelto son la fujiprensa y la fujiatmósfera y las fujitramas
de los psicosociales que se cocinaban en el SIN y pasaban a “La revista
dominical” y de allí a la prensa coral que amenizaba la fiesta de Boloña y su
combo.
Porque, ¿cuál es el crimen de Aprodeh?
Es haber dicho la
verdad: que el MRTA se disolvió de facto tras su derrota militar y política en
la embajada del Japón y que hoy, sencillamente, no está vigente. Tan cierto es
eso que el presidente del Congreso, Luis Gonzales Posada, le tuvo que atribuir
al MRTA la autoría del atentado del centro comercial El Polo para demostrar,
ante los micrófonos amigables de RPP, “que el MRTA sigue siendo un peligro”.
Todo el mundo sabe que ese atentado con nueve muertos fue reivindicado y
ejecutado por una célula remanente de Sendero, de cuya ominosa actualidad, en el
Vrae por ejemplo, nadie duda.
Es falso que Aprodeh haya exculpado al MRTA
de la acusación de terrorismo. En la primera parte de la carta enviada a la
eurocámara, la entidad hace un deslinde soberano respecto de la violencia
terrorista que practicaron Sendero, como doctrina, y el MRTA, como instrumento
eventual. “Aprodeh…ha tenido desde los inicios del período de la violencia
política una clara posición de rechazo y condena a los actos de terror de los
grupos como SL y el MRTA que operaron en esos años”, expresa el documento
fechado el 22 de abril y firmado por Francisco Soberón Garrido y Juan Miguel
Jugo Viera. El mismo termina con una reflexión que comparten muchos observadores
de la escena política nacional: “…no se debe sobredimensionar la existencia y
actividad de un grupo como el MRTA, lo que puede servir para perseguir a
activistas sociales y opositores políticos acusándolos injustamente del delito
de terrorismo”.
Lo que pasa es que la difamación exorbitada, la histeria
ejecutiva y las amenazas de las ñañas y los ñaños de la nueva falange mediática
convienen al calentamiento no-global que se quiere crear en el Perú del doctor
García. Es decir, primero hay detenciones de campesinos adversarios de Majaz,
acusaciones de terrorismo a una decena de ambientalistas, carcelería para los
asistentes a una reunión internacional que fue asistida por el cáterin de la
municipalidad de Quito. Segundo, algunos voceros de la policía política del peor
aprismo –el de Alva Castro– arman una campaña que justifica algunas de esas
detenciones arbitrarias. Tercero, se pretende que, ante la proximidad de una
cumbre europea importante a realizarse en Lima, Estrasburgo suscriba la tesis de
que el MRTA –la única organización que podría estar próxima a las FARC dado su
común origen castrista– está vivito, coleando y matando. Todo encaja. Como
encaja la canallada de insinuar que este diario es parte de los planes que
Chávez, las FARC y la milagrosa laptop de Raúl Reyes disparan a los cuatro
vientos.
Es importante para los intereses menos nacionales crear un eje
FARC-MRTA-oposición ambientalista-sindicalistas-prensa incómoda. Y si a ese
complot tan conveniente puede añadirse “el derechohumanismo” del que habla “La
Razón”, pues el modelo colombiano habrá sido casi clonado entre
nosotros.
Que el señor Ollanta Humala se preste a las unanimidades que
emocionan al Chema y excitan a la Alcorta revela que, en algunos casos, el líder
del nacionalismo cede su papel al del inculpado de Madre Mía. No es una
coincidencia que haya sido Aprodeh, precisamente, la organización que emprendió
la investigación y firmó la acusación en contra de aquel Humala que combatía al
senderismo con las armas de la ley y, al parecer, por lo menos en un caso
específico, también con las que Fujimori y Montesinos alentaron.
Que
Humala se haya vengado de Aprodeh resulta humanamente explicable, tristemente
explicable. Que no haya habido un solo congresista nacionalista capaz de romper
con esa lógica de acusado con sangre en el ojo sí que resulta extraordinario.
¡La oposición desaparece cuando la peor de las pezuñas del gobierno patea el
suelo!
Aprodeh recibe unos seiscientos mil dólares anuales, que provienen
de agencias gubernamentales y privadas de los Estados Unidos, Holanda, Bélgica,
Francia, Gran Bretaña y Suecia. Sus papeles están en regla y sus balances, a
tiro de la Apci siempre, no se parecen a los del Banmat. Su prestigio
internacional hizo que, ante el pedido peruano de enmendar un documento ya
concertado, algunos eurodiputados verdes y socialistas consultaran con la
organización. Que la carta de Aprodeh haya sido el único factor que explique la
derrota de García en Estrasburgo es una convenida desfiguración. Podría ser que
los que votaron en contra de García hayan sospechado de cuáles podían ser los
verdaderos propósitos del régimen que manda en el Perú.
El próximo 13 de
mayo, Francisco Soberón deberá estar en San Francisco para recibir un premio
especial del “Center for Justice and Accountability”. Junto a Harold Hongjiu
Koh, decano de la Escuela de Leyes de la Universidad de Yale, Soberón recibirá
el premio Judith Lee Stronach de los Derechos Humanos por su protagónico papel
en la hazaña judicial, internacionalmente reconocida, de haber puesto donde
ahora está al ciudadano japonés Alberto Fujimori Fujimori, el padre putativo de
Raffo y su banda. Entenderán, amables lectores, por qué Soberón, según la lógica
de los mandaderos de Giampietri, debe ser mediáticamente “aniquilado”. Quedará
como baldón del ollantismo en rompanfilas haberse sumado al vocerío de la señora
Alcorta. |
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publicado por
rfelipem a las 11:09 · 1 Comentario
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