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El cielo estará azul en Pekín |
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Agosto 2008 |
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11 de Febrero, 2008
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Fernando Rospigliosi, Análisis político, Peruano |
Por: Fernando Rospigliosi
La policía peruana no tiene los medios ni posibilidad alguna de conocer
las ramificaciones de los cárteles mexicanos y colombianos que trafican con
cocaína peruana.
En los últimos días se ha podido apreciar el enorme poder del
narcotráfico y lo lejos que ha llegado en el Perú. Sus agentes y aliados han
desatado una campaña inmunda contra todos los que tuvieron que ver con la
captura y sentencia de Fernando Zevallos.
Empezaron con la fiscal Luz Loayza, y luego han seguido con la
procuradora antidrogas del Ministerio del Interior, Sonia Medina, la DEA
(agencia antidrogas de los Estados Unidos) y el diario El
Comercio.
La campaña no es casual ni gratuita.
EN EL BLANCO.
Unas pocas líneas en un extenso reportaje
publicado en El Comercio (Miguel Ramírez, "Confesiones de Pepe Mejía originarían
terremoto político", 3.2.08), desataron un torrente de insultos, amenazas,
calumnias y bajezas contra el autor del artículo, contra los directivos y los
propietarios del periódico que, durante más de una década, desarrolló una
sostenida campaña para demostrar los vínculos de Zevallos con el narcotráfico.
La idea básica de los ataques contra El Comercio, y también contra
Loayza, Medina y la DEA, es que son unos corruptos, cómplices del narcotráfico.
Ese tipo de campaña no es nueva ni en el Perú ni en el mundo. Los
narcotraficantes y sus agentes no vacilan en enlodar a quienes los persiguen y
combaten. La violencia, las amenazas y la corrupción no son sus únicas armas.
También utilizan los medios de comunicación y feroces operaciones para infamar a
quienes los denuncian. En México hay muchos ejemplos de esa técnica. Se podrían
estudiar algunos casos.
El punto es que esas pocas líneas de El Comercio dieron de lleno en el
blanco, como lo demuestra la reacción que suscitaron. Se refieren a videos
grabados por Mejía en los que un antiguo sicario se retractaba de acusaciones
hechas a Zevallos. Los videos fueron difundidos por el periodista César
Hildebrandt en su programa de TV. Hildebrandt manifestó que había una
conspiración contra Zevallos.
La detención de José Mejía Regalado ha hecho entrar en pánico a mucha
gente. Algunos empiezan a inflar una cubierta protectora para hacerse pasar por
perseguidos en el caso de que Mejía hable.
ANTIIMPERIALISTAS.
Una de las coberturas favoritas del
narcotráfico, sus agentes y aliados, es el antiimperialismo (a veces también el
antichilenismo). Intentan pasar su defensa del tráfico de drogas como una muy
principista oposición al "imperialismo norteamericano", culpable de todos los
males del planeta.
Concretamente, uno de sus blancos es la DEA. Desde el difunto Pablo
Escobar, hasta los hermanos mexicanos Arellano Félix, pasando por Hugo Chávez,
siempre atacan al "imperialismo" y, en consecuencia, a uno de sus brazos, la
DEA.
La razón es sencilla. El narcotráfico es un negocio multimillonario y los
cárteles de la droga no conocen fronteras. Las policías de países como el Perú,
Colombia o México serían fácilmente desbordadas si tuvieran que luchar solas.
La policía peruana, por ejemplo, no tiene los medios ni posibilidad
alguna de conocer las ramificaciones de los cárteles mexicanos y colombianos que
trafican con la cocaína peruana. La cooperación entre las policías de estos
países es lenta y desconfiada. No existe una policía internacional. La Interpol
es un organismo burocrático que cumple funciones limitadas.
La DEA desempeña un papel importante. Tiene agentes en los países
productores, de tránsito y de destino. Proporciona e intercambia información con
las policías locales. Eso, por supuesto, no le gusta al narcotráfico.
Por eso su ideal es expulsar a la DEA. De hecho casi lo han logrado en
Venezuela, convertida en un paraíso del narcotráfico.
CHÁVEZ Y LA DROGA.
Desde el inicio de su gobierno, el
presidente venezolano Hugo Chávez boicoteó la lucha antidrogas. Empezó
prohibiendo a los aviones estadounidenses, que monitorean el espacio aéreo
colombiano, sobrevolar Venezuela.
Su estrecha relación con una de las organizaciones de narcotráfico más
grande, las FARC colombianas, ha influido también en lo que ha sucedido después.
Como bien dijo Chávez, Venezuela también limita con las FARC. Por esa frontera
transitan toneladas de cocaína que se reembarcan desde Venezuela a diversos
destinos.
La corrupción en la Guardia Nacional venezolana tiene niveles épicos. Se
le denomina el "cártel de los soles", por las insignias que llevan en las
charreteras los generales. Ellos se enriquecen cobrando cupos y permitiendo el
tránsito de cocaína. De esa manera Chávez los tiene controlados y con su lealtad
asegurada. Si alguien disiente, lo meten preso acusándolo -con razón- de
narcotraficante.
Un sistema similar utilizó Vladimiro Montesinos con los militares
peruanos en la década de 1990.
Con el ejemplo de su líder, los izquierdo-chavistas peruanos no tienen
reparo alguno en injuriar a la DEA y a los funcionarios que combaten al
narcotráfico.
En suma, el narcotráfico está mostrando su poder, atacando a quienes lo
persiguen y defendiendo a quienes lo apañan. En esta pelea, es fácil
desorientarse y priorizar el espíritu de cuerpo o el principio de autoridad.
También confundir lo que son equivocadas, pero ingenuas posiciones políticas,
con aviesas intenciones. |
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publicado por
rfelipem a las 19:31 · 2 Comentarios
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Comentarios (2) ·
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Estoy haciendo una tesis relacionada con el delito del narcotrafico en el derecho comparado, me podias proporcionar una pagina donde pueda encontrar que policia de peru combate este delito, y que programas implementan para combatirla |
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publicado por urge, el 09.07.2008 04:03 |
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