Las noticias provenientes de Brasil en materia de robustecimiento energético y militar podrían haber despertado viejos fantasmas, prevenciones y reflejos en una suerte de revival de la geopolítica regional que tanta influencia tuvo en las relaciones y extravíos de nuestros países del Cono Sur a lo largo del siglo pasado. Pero no fue así.
Hay, es cierto, voces entendidas que vienen advirtiendo sobre los riesgos de una nueva carrera armamentista en la región, alentada por la lógica del desequilibrio de poder y el balance de amenaza.
Si así fuera no parecería lo más indicado que nuestro país se sumara a esa carrera, malgastando energías en anacrónicas competencias con sus vecinos. Antes bien, la coordinación y complementación de recursos estatales -diplomáticos, militares y científico-tecnológicos- aparece como el camino más adecuado para consolidar la zona de paz y la prevención de conflictos y amenazas.
Pero eso no viene solo: hay que ir a buscarlo con políticas activas y estrategias que coloquen en valor y en escala binacional y regional los respectivos intereses nacionales. Evitar que unos queden a expensas de los otros, o se neutralicen entre sí, es prevenir que sucedan en el futuro otros casos como el de la pastera de Fray Bentos.
Argentina y Brasil, cabe recordarlo, estuvieron cerca de "irse a las manos" hace exactamente un siglo. Fue cuando el entonces canciller Estanislao Zeballos echaba a perder el Pacto ABC y se empeñaba en una pelea que terminaría con su salida del gobierno y con un escrito -"Diplomacia desarmada"- que fijaría la línea de un nacionalismo territorial de fuerte tono beligerante y crítico del supuesto "pacifismo vacilante" de nuestra política exterior.
El Congreso discutía en esos momentos un plan de compra de armamentos para nuestro Ejército y marina de guerra. Pero pensando en fortalecer el país, aquellas postulaciones confrontacionistas, externas e internas, lo debilitaron. Eso sí, las industrias bélicas europeas obtuvieron sus ganancias alimentando las rivalidades en Sudamérica. Algo se ha aprendido.